Delirio: Síntoma propio de la psicosis.
- Del latín delirare, que siginifica "salir del surco" o "labrar la tierra"
- En el lenguaje diario, describe una creencia que es falsa, extravagante o derivada de un engaño.
- Creencia patológica.
Debe cumplir varios requisitos:
- Ser una idea firmemente sostenida pero con fundamentos lógicos indaecuados.
- Ser incorregible con la experiencia o con la demostración de su imposibilidad.
- Ser inadecuada para el contexto cultural del sujeto que la sostiene.
Psicopatología clásica:
- Mecanismo de defensa frente al derrumbe estructural del yo, los delirios son el último recurso para mantener la identidad.
Delirios impositivos: El mecanismo de defensa que se activa lo hace por exaltación, manifestando la persona con su conducta la necesidad de comunicar, compartir, y buscar adeptos a su sistema de creencia.
Delirios defensivos: El mecanismo de defensa que se activa lo hace por depreciación, manifestando la persona con su conducta la necesidad de alejarse de otros, buscando protección y ocultarse.
Vivimos con el delirio a diario. Lo respiramos. Para mí el delirio es un estado permanente de la conciencia, el que todos experimentamos en menor o mayor medida. ¿Por qué? Porque cada uno de nosotros vivimos en una verdad, en nuestra verdad, extraña para los demás. No creo que nadie esté realmente cuerdo, o realmente loco, simplemente, algunas veces deliramos más que otras. Me gustaría gritarte mis más sórdidos delirios, ¿sabes?
