sábado, 31 de julio de 2010

Delirio

Delirio: Síntoma propio de la psicosis.
  • Del latín delirare, que siginifica "salir del surco" o "labrar la tierra"
  • En el lenguaje diario, describe una creencia que es falsa, extravagante o derivada de un engaño.
  • Creencia patológica.

Debe cumplir varios requisitos:
  • Ser una idea firmemente sostenida pero con fundamentos lógicos indaecuados.
  • Ser incorregible con la experiencia o con la demostración de su imposibilidad.
  • Ser inadecuada para el contexto cultural del sujeto que la sostiene.

Psicopatología clásica:
  • Mecanismo de defensa frente al derrumbe estructural del yo, los delirios son el último recurso para mantener la identidad.

Delirios impositivos: El mecanismo de defensa que se activa lo hace por exaltación, manifestando la persona con su conducta la necesidad de comunicar, compartir, y buscar adeptos a su sistema de creencia.

Delirios defensivos: El mecanismo de defensa que se activa lo hace por depreciación, manifestando la persona con su conducta la necesidad de alejarse de otros, buscando protección y ocultarse.


Vivimos con el delirio a diario. Lo respiramos. Para mí el delirio es un estado permanente de la conciencia, el que todos experimentamos en menor o mayor medida. ¿Por qué? Porque cada uno de nosotros vivimos en una verdad, en nuestra verdad, extraña para los demás. No creo que nadie esté realmente cuerdo, o realmente loco, simplemente, algunas veces deliramos más que otras. Me gustaría gritarte mis más sórdidos delirios, ¿sabes?

Religión

Este es un extracto de uno de mis libros favoritos: Canek, de Ermilo Abreu Gómez. Hombre de pocas palabras, las necesarias para provocar una profunda emoción y sumirte en una reflexión. Bravo.

Está de buen humor Jacinto Canek. Al caer la tarde se ha sentado junto a la noria de la hacienda. Le acompañan los amigos viejos: Domingo Canché, Ramón Balam y el niño Guy. El rumor del agua que camina por los canales lleva perfume de sombra. Sobre el agua se deshacen los azahares de un arriate de limoneros. Canek empieza a hablar:

-¿Quién me dice suáles son los agujeros por donde gritan las cañas?

Los amigos se rieron.

-¿Quién me dice qué es lo que está torcido en tres ramales?

Los amigos se miraron.

-¿Quién me dice qué significan dos piedras verdes y una cruz alzada?

Los amigos se encogieron de hombros.

Canek frunció el ceño y sonriendo les dijo:

-Tontos. Todo es claro: se trata de los agujeros de la flauta; se dice de la iguana y se piensa de los ojos del hombre.