jueves, 12 de agosto de 2010

El beso

Los hay de todos los sabores, texturas y sonidos que te imagines. Está el que es rápido como un relámpago, fugaz, el que sólo roza tus labios. Tenemos el que es demasiado húmedo, como si hubieras tomado 3 Coca Colas de un trago. Tenemos el tierno de mamá; y el salvaje, de tu novio cuando te desea tanto que se olvida que tu piel se pone morada fácilmente. El beso para callar a una amiga habladora. El beso animal, el que le das a tu mascota. Y tu primer beso, aquel tan inexperto y que  perfeccionaste a través de ensayos de prueba y error. Ósculo aquí y ósculo allá...

El beso

Que es el beso, pregunta el mundo??
Que es el beso, preguntan todos ??
y yo respondo:

El beso es para mi comunión de labios
que olvidando los agravios, la maldad y la traición,
arrancan del corazón, con fuerza avasalladora
todo el amor que atesoran, pues si el amor es ciego,
de su marca de fuego en la mujer que se adora.

Besa el bueno, besa el malo, besa el rico, besa el pobre,
besa el niño, y hasta el viejo besa
y hay quien besa por sorpresa para verter su veneno.

Besa de coraje lleno de la cruz de su fajón,
el malevo compadrón, que vive entre celo y duda,
lo mismo que beso Judas incubando una traición.

Besa la mujer perdida, al hombre que la ha salvado,
también besa el sentenciado a la cruz al perder la vida,
y si una dama al pasar, a un bendigo arroja una moneda
sin el beso no se queda la moneda que arrojo.

Se da un beso a la bandera que a la patria simboliza
y ese beso sintetiza la mas ardiente quimera.

Yo juzgo el beso a mi manera,
y que a nadie mal le cuadre,
que para mi, no hay un beso,
no hay un beso que mas el alma taladre,
ni que cause mas ardor, que el que se da con un dolor
al cadáver de una madre.....

Antonio Cómas, (SeudonimoIndio Duarte)

¿Te has preguntado cómo surgió el beso?
 
Según Plutarco, historiador griego que vivió entre los años 50 – 125 d.n.e, las personas comenzaron a besarse y abrazarse por una ley propagada por los romanos mediante la cual se prohibía a las mujeres tomar vino.

Cada día, los esposos debían verificar el aliento de sus cónyuges para evidenciar si existía rastro que descubriese la ingestión de la bebida.

Como al parecer este procedimiento no dio gran resultado, pronto se implantó otra ley más rigurosa donde se ordenaba que los romanos, además de aspirar el aliento, tenían que rozar los labios de su pareja para descubrir algún vestigio etílico.

Esta versión del surgimiento del beso me parece inverosímil, y aunque leí por ahí que la acción de besar no es una característica innata, sino desarrollada a lo largo del tiempo, sigo creyendo que  desde nuestro nacimiento como seres humanos estamos programados para besar y ser besados. Bueno, incluso los chimpancés se besan. Mediante el ósculo, compartimos ciertos químicos y hormonas con la otra persona, los cuales nos permiten saber si son candidatos aptos para el apareamiento, ya que las sustancias recibidas son indicadores químicos de la fertilidad de una persona.  Cuando hay “buena química”, el beso es como estar “bajo los efectos de la cocaína”. Esto es debido a que el beso estimula la parte del cerebro que libera oxitocina en el flujo sanguíneo, creando una sensación de bienestar. La oxitocina es una hormona que influye en funciones básicas como enamorarse, orgasmo,parto y amamantamiento, está asociada con la afectividad, la ternura y el acto de tocar. Los besos apasionados provocan la liberación de adrenalina en la sangre, la que a su vez aumenta el ritmo cardíaco, la tensión arterial y el nivel de glucosa en la sangre.

“posar los labios en alguna persona o cosa como muestra de afecto, amor, amistad o reverencia” y también “oprimir los labios o la boca en los de otra persona en señal de amor o deseo sexual." No bastan esas definiciones para explicar el poder del beso. Va más allá de el placer físico, es un placer más anímico, más espiritual, pero etéreo, fugaz... Cuando se va el bien amado, se extraña y se anhela, se repasa aquella sensación que se quedó en el labio, y la angustia invade. Luego llega la  dependencia. Y es que quien ha sido besado una vez, busca al ósculo a lo largo de toda su existencia.

Labio vs. labio, aquella fórmula perfecta que hipnotiza al atista, al joven, al viejo, al niño, anhelo de amor, delirio del besante y el besado...


El beso, de Klimt.
  
El beso, de Rodin.

 
Gregory Colbert

Los amantes, de Rene Magritte
  
Zdzisław Beksiński - 1979.





Beso de Judas, de Caravaggio

El beso, de Francesco Hayez

Jane Goodall, ejemplo de vida.

Mary Stevenson Cassatt


El primer beso, de Amado Nervo

Yo ya me despedía.... y palpitante
cerca mi labio de tus labios rojos,
«Hasta mañana», susurraste;
yo te miré a los ojos un instante
y tú cerraste sin pensar los ojos
y te di el primer beso: alcé la frente
iluminado por mi dicha cierta.

Salí a la calle alborozadamente
mientras tu te asomabas a la puerta
mirándome encendida y sonriente.

Volví la cara en dulce arrobamiento,
y sin dejarte de mirar siquiera,
salté a un tranvía en raudo movimiento;
y me quedé mirándote un momento
y sonriendo con el alma entera,
y aún más te sonreí... Y en el tranvía
a un ansioso, sarcástico y curioso,
que nos miró a los dos con ironía,
le dije poniéndome dichoso:
-«Perdóneme, Señor esta alegría.»


No importa cual es tu preferido, el beso es la expresión universal del amor por excelencia. Date el gusto y besa todo lo que puedas: la naturaleza, tu pareja, tu mascota, tu papá, tu cd favorito, a tí... Besa todo lo que puedas,  y verás que nunca son suficientes.

Muac.

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